Fue un amor
de pasiones tempestuosas,
de
horas contadas,
de
playas eternas como nuestra piel,
de
torrenciales aguaceros,
de
caricias y besos.
No
lo buscábamos,
no
lo sabíamos,
pero
caímos en el deseo
y
nos amamos,
nos devoramos sin medida.
nos devoramos sin medida.
Fuimos
un mar de fuego
donde
nadábamos escondidos
un
amor prohibido,
un
amor secreto.
Nunca terminamos de adorarnos,
seguimos amándonos,
seguimos amándonos,
aunque nuestras vidas pertenecían
a
otras geografías,
a
otros amores
que
nos esperaban al final de los sueños.
No hay comentarios:
Publicar un comentario